Ya desde la Edad Media, las ansias de poder de grupos rivales empezaban a servir de est铆mulo para genios como Leonardo da Vinci y algunos de sus contempor谩neos a evolucionar los veh铆culos. Claro que primero en maquetas.
Ferdinand Verbiest (1623-1688), un jesuita flamenco que, trabaj贸 en la corte china, construy贸 para la diversi贸n de sus contempor谩neos la maqueta de un veh铆culo a vapor que dispon铆a de tres ruedas, con un quemador de aceite y una caldera de vapor. El chorro de vapor incid铆a en una rueda de paletas y accionaba el eje posterior a trav茅s de un engranaje. La perfecci贸n de este invento abri贸 nuevas perspectivas. De este modo, el vapor determin贸 de forma decisiva la posterior evoluci贸n.
El f铆sico holand茅s Christiaan Huygens (1629-1695) est谩 considerado el creador de la m谩quina motriz a pist贸n. La fuerza era generada por un pist贸n que se mov铆a en el interior de un cilindro. La aplicaci贸n del t茅rmino 鈥渕otor de explosi贸n鈥 a su motor no pod铆a ser m谩s acertada: Huygens utiliz贸 p贸lvora como 鈥渃ombustible鈥. En el largo camino de la evoluci贸n aparecieron los pioneros de las m谩quinas de vapor: el f铆sico franc茅s Denis Papin, el mec谩nico brit谩nico Thomas Newcomen y el ingeniero e inventor brit谩nico James Watt, que prepararon el terreno para la Revoluci贸n Industrial.
Despu茅s de las enormes m谩quinas motrices, otra vez fue la guerra la causa de la evoluci贸n. El ingeniero franc茅s Nicolas Joseph Cugnot (1725-1804), como oficial de artiller铆a al servicio del rey de Francia, emprendi贸 los primeros experimentos para prescindir de la fuerza animal en el transporte de los ca帽ones cuyo traslado m谩s r谩pido podr铆a proporcionar algunas ventajas frente al enemigo. Tras la construcci贸n de una maqueta con autonom铆a propia, cre贸 en 1771 el primer modelo a tama帽o real. En este veh铆culo de tres ruedas, la caldera de vapor estaba situada delante de la rueda anterior. Un ingenioso dispositivo provocaba el movimiento de la rueda delantera. Aunque el veh铆culo de Cugnot no pas贸 de ser lo que hoy en d铆a denominamos prototipo, merece con todo derecho el honor de haber sido el primer veh铆culo en denominarse 鈥渁utom贸vil鈥.
En 1803, el ingeniero brit谩nico Richard Trevithick (1771-1833) finaliz贸 la construcci贸n de un autom贸vil a vapor, pero en lo sucesivo se dedic贸 sobre todo a los ferrocarriles. En 1825 circul贸 el primer tren entre Stockton y Darlington: con ello, Inglaterra se situaba a la vanguardia de la motorizaci贸n del tr谩fico. En las d茅cadas siguientes, se desarroll贸 la m谩quina de vapor, aunque sin abrirse definitivamente paso. Los escenarios cambiaron de Bohemia a Italia, de Italia al Nuevo Mundo y volvieron al final otra vez a Inglaterra. En este pa铆s, el veh铆culo a vapor registrar铆a algunos 茅xitos, pero no en el transporte individual, sino en los autobuses para el transporte colectivo. El ingeniero brit谩nico Walter Hancock construy贸 varios de estos veh铆culos, que se emplearon como autobuses de l铆nea regular. No obstante, la restrictiva legislaci贸n brit谩nica dificult贸 la evoluci贸n posterior; as铆 que el centro del desarrollo se traslad贸 al otro lado del canal.
El franc茅s Am茅d茅e Boll茅e (1844-1903) fund贸 un centro de fabricaci贸n con orientaci贸n comercial. En 1873, present贸 su primer carricoche a vapor, al que llam贸 鈥渓’Ob茅issante鈥 (La Obediente). Si a largo plazo el vapor hubiera podido imponerse, 茅ste habr铆a sido el a帽o del nacimiento del autom贸vil moderno.
Tomado de聽 http://www.terra.com.mx/articulo.aspx?articuloId=70962
